Hace unos días observábamos la realidad de países como España e Italia y nos preguntábamos, ¿cuánto tiempo tardará en llegar esa tempestad a Chile? ¿Cómo vamos a hacer y cómo nos vamos a adaptar cuando nos llegue el confinamiento? Pues bien, ese día llegó. Acaba de ser declarada Catástrofe Nacional, lo que indica, entre otras cosas, que disminuyen casi al mínimo las posibilidades de desplazamiento.

En este escenario, el teletrabajo se convierte en la mejor opción. Tenemos la tecnología y herramientas sin costos extras que nos facilitan estar conectados, tener reuniones virtuales y otras ventajas que nos permiten mantener un desempeño casi idéntico al presencial. El desafío es grande y nos pone a prueba respecto de la buena utilización que le demos al tiempo de trabajo en conciencia. Pero estoy segura de que, si logramos organizarnos, abrirá una enorme ventana de oportunidades, que hará más eficiente y productivo el trabajo.

Es de esperar que las autoridades lo regulen prontamente. Porque una cosa es tomar medidas de flexibilidad, como lo estamos haciendo ahora, y otra muy diferente es el teletrabajo puro y duro, cuya definición aún no está recogida en nuestro Código del Trabajo.

Antes del estallido social, sólo un 1% de las personas trabajaba en un lugar distinto de la empresa. Después del 18 de octubre, debido a los problemas de transporte y la inseguridad para salir de las casas, un 48% de las empresas comenzó a impulsar el teletrabajo, según un estudio de la consultora Randstad.

Ahora bien, trabajar fuera de la empresa no siempre es viable. No todos los oficios, ni todos los puestos requieren del uso de telefonía, computador o internet. Por ejemplo, la presencia del empleado es necesaria cuando las labores se orientan a servicios como la limpieza, la hotelería, la reparación de automóviles, la construcción y el transporte, entre otros. Hoy, de hecho, a pesar de que tres de cada cuatro empresas ponen a disposición de sus empleados dispositivos con una conexión móvil, sólo un 4% de las personas tiene la opción de trabajar habitualmente desde fuera de su centro de trabajo (Euromonitor).

Recuadro

Sólo un 4% de las personas tiene la opción de trabajar habitualmente desde fuera de su centro de trabajo

Columna de Carla Fuenzalida, Directora Ejecutiva de Lukkap Chile
Publicada en el diario Crónica de Chillán (25-03-20)