El escenario actual ha motivado a que la sociedad se replantee muchos aspectos, situaciones y problemáticas que antes no se tenían en cuenta. Reflejo de esto son las distintas iniciativas que han implementado las firmas en el ámbito laboral, adaptando sus políticas de trabajo hacia un enfoque más flexible y social.
Frente al estallido social, el trabajo ha sido una de las preocupaciones más importantes y sensibles en Chile. Lo sucedido remeció a las empresas, dando paso a instancias donde estas replantearon sus funcionamientos en búsqueda de una mayor empatía con los colaboradores. Ante esto surgieron iniciativas, como la instauración del teletrabajo, el Desafío 10x, cabildos al interior de las empresas, acompañamiento y mejora en los beneficios, reestructuración de misión y visión enfocado en lo social, entre otras, donde las compañías comenzaron a institucionalizar buenas prácticas en pos del descontento que rondaba en muchos trabajadores.

El gerente comercial de Citrix Chile, Marcos Vieyra, explica que las firmas chilenas suelen trabajar de una manera tradicional en las oficinas. Sin embargo, tras los sucesos ocurridos desde octubre del año pasado, diversas organizaciones debieron forzosamente flexibilizar la forma de trabajo. ‘Muchas de ellas se dieron cuenta de que el trabajo remoto les permitía a sus empleados ser productivos no estando físicamente en su puesto de trabajo tradicional; por ejemplo, entre otros factores, disminuir los tiempos de traslado, logrando una continuidad laboral asociada a mejora en la calidad de vida, así logrando una mejora cuantitativa en la productividad’.

No obstante, uno de los peros con que se encontraron las firmas fue su baja inversión en tecnología, la cual —en casos— no les permitió entregar estas facilidades a sus empleados, debiendo frenar o disminuir su producción durante las primeras semanas del estallido. ‘Las organizaciones no deben temer a la innovación, sino todo lo contrario, deben invertir en tecnologías que permitan una mayor movilidad, flexibilidad y accesibilidad a los datos corporativos de manera ágil y segura’, añade Vieyra.

Otra iniciativa que llamó la atención fue el Desafío 10x, en el que un grupo de empresarios y emprendedores fijó como objetivo común su compromiso para disminuir las brechas salariales al interior de las firmas.

‘Todo esto con el ánimo de mejorar las condiciones laborales y las cifras que actualmente demuestran que el sueldo de un gerente general, en promedio, supera en más de 30 veces al de los operarios y 47 veces el sueldo mínimo. En este proyecto nada se impone ni pretende ser ley, sino más bien busca justamente ser una iniciativa por parte de las compañías para que disminuir esta brecha sea un desafío interno de cada una de ellas’, explica Federico Ghio, director comercial de Lukkap Chile, firma que adhirió a dicha propuesta.

A pocos días de su lanzamiento, la plataforma www.desafio10x. cl ya tenía casi 1.500 empresas inscritas, de las cuales el 89% aseguraba buscar cumplir este objetivo en tres meses o menos. Según estimaciones oficiales del sitio web, 39.500 empleados se verán beneficiados con esta medida, que busca equiparar positivamente los sueldos en las organizaciones.

Nuevas instancias de conversación

Fortalecer el diálogo y la participación al interior de las empresas, hasta hace unos meses no era prioridad. Sin embargo, este panorama cambió radicalmente en medio de un escenario de incertidumbre. Carolina Varela, directora de Servicio y Calidad de Adecco Chile, explica que ‘todos los aspectos intangibles de las relaciones laborales como jefes cercanos, más flexibles y empáticos, o pensando en planes y propuestas de mejora en pro de los colaboradores, han tomado más fuerza que nunca, potenciando a una sociedad y relaciones laborales mucho más cercanas y humanas, lo que nos comienza a posicionar en un escenario distinto y nos muestra una evolución que tal vez no hubiésemos comenzado a tener sin un estallido social’.

A través de grupos de conversación, las empresas han querido establecer relaciones más cercanas entre sus participantes, con el fin de que los altos mandos puedan tener conocimiento de las inquietudes, problemas, preocupaciones e incluso logros y aquellos elementos más valorados por los trabajadores. ‘Esta cercanía genera una interacción más allá de lo laboral, está centrada en lo relevante de la experiencia del colaborador, es decir, el foco se centra en la persona y no solamente en el rol’, apunta Ghio.

En relación a los cabildos, los expertos señalan que estas instancias se han evidenciado con mayor fuerza en el sector público, entregando abiertamente la posibilidad de planear y abrir temas donde la empresa pueda tomar y otorgar propuestas y planes de mejora que repercutirán en el clima y satisfacción laboral. Como resultado de lo anterior, por ejemplo, Varela señala que ‘algunas empresas han optado por otorgar buses de acercamiento, facilitando el traslado y mejorando así la calidad de vida de los colaboradores más afectados’.

70% de las firmas ha modificado su gestión de personas

A raíz de la crisis social, Lukkap Chile realizó una encuesta a empresas para ver cómo había afectado la gestión de personas que venían implementando, revelando que el 70% de las firmas debieron modificar su actuar (ver infografía). Carla Fuenzalida, directora ejecutiva de Lukkap Chile, comenta que esta cifra ‘da cuenta de que estamos invitados a preguntarnos si la forma en que nos relacionamos empresas-colaboradores tiene nuevas y mejores versiones; a cuestionar aspectos con los cuales convivimos y aceptamos como lo ‘normal’, aun cuando no fueran relevantes para las personas y el negocio, pero sobre todo a la oportunidad de derribar paradigmas e instalar nuevas posibilidades’.

Respecto de la situación actual de las empresas, el 43% declara contar con una mayor flexibilidad horaria, mientras el 32% dice contar con un mayor compromiso de parte de los trabajadores hacia la empresa y el 3%, con una mejor comunicación entre los distintos departamentos. ‘Tras los incidentes, muchas personas podrían haber priorizado su seguridad; sin embargo, vemos que en la mayoría reflotó un sentimiento de compromiso y cuidado con su puesto de trabajo’, asegura Fuenzalida.


Recuadro

Beneficios mutan a necesidades del trabajador

La mecánica de copiar beneficios y prácticas de recursos humanos universalmente conocidos está evolucionando. Las fiestas de fin de año, tarde libre para el día del cumpleaños, bono de sala cuna, días administrativos, son algunos ejemplos, sin embargo, hoy la tendencia es otra: adaptar los beneficios a cada necesidad.

Un ejemplo de lo anterior es el caso de una viña que tomó conciencia de las deudas personales que sufrían varios de sus colaboradores.

‘Agobiarse por este tipo de problemas puede afectar de manera importante el desempeño de los trabajadores, y para ayudar a aminorar esta presión financiera, la empresa se reunió con distintas entidades financieras para poder refinanciar estas deudas, establecer una asesoría en este ámbito y así poder ordenar, priorizar y simplificar la situación, acceder a menores tasas de interés y en algunos casos, generar mayor liquidez para otros gastos que son parte de la vida’, cuenta Federico Ghio, director comercial de Lukkap Chile.