Señor Director:

Fui a la marcha del 8M porque tengo la convicción de que hemos sido discriminadas en muchos ámbitos. Y en el que yo me muevo, que es la industria del headhunting, la exclusión ha sido inmensa. Hace 15 años los clientes me decían directamente que para determinadas posiciones preferían candidatos hombres. Con el tiempo se fueron flexibilizando y decían: ‘para posiciones entre 28 y 36 años, prefiero hombres… El resto pueden ser mujeres’. Hoy, después de muchas batallas, y gracias al trabajo sistemático de mujeres grandiosas, las empresas comenzaron a pedirlas ‘también a ellas’ para posiciones relevantes. Pero aún falta mucho.

En este proceso, y también influenciada por mis hijas e hijos, pasé de ser crítica de las cuotas a una dura defensora. Nunca quise que me beneficiaran por ser mujer; quería ganarme el espacio por mis méritos y mis competencias, pero vi tantas mujeres quedarse en ‘la banca’ por un asunto de género que un día me convencí de que, si no era por cuotas, las mujeres íbamos a seguir escondidas en el patio trasero por los siglos de los siglos. Dicho y hecho. Empujar la incorporación de la mujer ha sido clave para lograr su crecimiento y desarrollo en el mundo laboral y profesional.

Por todo esto, el domingo pasado viví con emoción la fiesta de las mujeres. Durante cuatro horas estuve con mis hijas mirando con asombro distintas puestas en escena, desde bailes mapuches hasta emprendedoras que hacían carteles ‘a pedido’. El calor era insoportable; sin embargo, las mujeres nos pasábamos agua, nos pedíamos permiso y nos reíamos en complicidad de las situaciones curiosas que siempre se dan en estos contextos.

‘No más secretos familiares’, ‘agradezcan que queremos igualdad y no venganza’, ‘con todas sino pa’ qué’, eran algunos de los enunciados que destacaban. Lo único que me pareció indefendible fue el ataque verbal a carabineras. Creo que tenemos que rescatar la sororidad; si no, estaremos yendo en contra de nuestras propias demandas.

Han pasado los días y sigo cargada de esa energía femenina potente y generosa que ya se instaló en Chile y el mundo. Si seguimos así, llegaremos muy lejos.

Carta al Director de Carla Fuenzalida, Directora Ejecutiva de Lukkap Chile
Diario El Mercurio – Sábado 14 de marzo  de 2020.